Lecturas

jueves, 31 de marzo de 2016

Assassin´s Creed

Este comentario iba a estar en un principio en formato de vídeo, sin embargo, debido a falta de tiempo principalmente, soy materialmente incapaz de ponerme a editar, aunque espero que cuando esté más libre pueda ponerme a ello, ya que podría quedar curioso. Esta reseña no es de cine propiamente dicho, sino de un videojuego, pero se centra principalmente en el guión y en los recursos que el mismo utiliza para transmitirnos el mensaje. Assassin´s Creed es uno de mis juegos favoritos y en su momento escribí con mucha ilusión el comentario, así que espero que os guste.

Assassin´s Creed, de Patrice Desilets

Actualmente la saga Assassin´s Creed se encuentra en tela de juicio, y es que hace ya varios años que la franquicia (nombre que ya indica su marcado carácter comercial), no levanta cabeza. Pese a haber ganado adeptos y haberse hecho accesible a todo el mundo, ha vendido su alma. Con el problemático lanzamiento de Unity y la falta de creatividad de los distintos equipos de Ubisoft en las entregas posteriores a Revelations, la serie se encuentra en sus momentos más bajo como producto artístico, algo que, por desgracia, no parece afectar a sus ventas.

Es por ese motivo, que tras 8 años después del lanzamiento del primer título, es necesario analizarlo, para desvelar qué es lo que hacia a AC algo único. 

En primer lugar, Assassin´s Creed se presentaba en 2007 como una nueva IP de Ubisoft, un sandbox ambientado en la brutal época de las cruzadas y con un trasfondo en la época contemporánea. En este juego encarnamos a los antepasados de Desmond Miles, un camarero que es secuestrado por los miembros de Abstergo, una compañía farmaceútica que es mucho más de lo que a priori parece. A través de los recuerdos del antepasado de Desmond, Abstergo pretende buscar un artefacto de gran poder.



El argumento y los personajes están muy bien construidos, algo que se echa muy de menos en las entregas postreras a Revelations, donde el cuidado en el argumento y los caracteres brillan por su ausencia.

En este juego comenzamos siendo Altair, un arrogante miembro de la Orden de los Asesinos que únicamente busca su propia fama personal y su ascenso dentro de la orden, tergiversando y malinterpretando el credo, así como poniendo en peligro a sus compañeros y a la propia orden. Esto es algo clave en el desarrollo del argumento y la premisa a través de la cual veremos la evolución del personaje, presentándosenos formalmente a través de unos acontecimientos que suponen la apertura de la historia y mostrándosenos después su evolución hasta el final del juego. En este sentido, Patrice Desilets, director creativo del proyecto, vio oportuno hacer que el juego fuera a tiempo real durante toda la historia, algo que nos permite interactuar con el entorno mientras mantenemos un diálogo con Al Moalim o Malik, expresándonos a través del avatar de Altair. De esta manera podemos interpretar a un Altair tranquilo, nervioso, huidizo o frío, dando un cariz diferente en cada ocasión según queramos.

El juego nos cuenta la historia de la lucha entre dos organizaciones: templarios y asesinos, con objetivos similares (la paz en Tierra Santa), pero con diferencias en sus métodos. Aquí matar a un enemigo no es algo agradable o fácil, no es algo que quede mecanizado o simplificado como en juegos posteriores de la serie, aquí cada vez que Altair asesina a un objetivo descubre (y descubrimos) a través del diálogo con su víctima, que siente remordimientos por lo que ha hecho. Es una deconstrucción y un comentario sobre la guerra. En la Guerra nada es fácil, y lo que unos creen correcto y noble, puede ser atroz y horrible para otros. La invasión de Tierra Santa era una cruzada noble y sagrada para los reinos de la Europa medieval, mientras que en el caso de los pobladores de Oriente Próximo, los occidentales eran invasores ignominiosos, asesinos y herejes. Esta lógica se percibe muy bien en los scripts que nos podemos encontrar a lo largo de juego en las distintas ciudades por las que pasa Altair: mientras que en Jerusalén los heraldos llaman hereje invasor a Ricardo de Plantagenet (Ricardo Corazón de León), en Acre la dinámica es totalmente antitética y el infiel asesino es Saladino. Son distintas formas de ver el conflicto y TÚ estás en medio de todo, descubriendo que, a fin de cuentas, la guerra no es una contienda entre malos y buenos (categorías absolutas), sino una lucha entre culturas distintas que persiguen ideales similares.



No se podía haber elegido mejor contexto para expresar el subtexto de la lucha entre templarios y asesinos: dos órdenes militares que, pese a diferir en sus métodos, coinciden en sus fines.
Assassin´s Creed es un comentario sobre las guerras y una deconstrucción de la visión clásica del terrorista. Altair es un terrorista, pero uno de los motivos de lo que hace es la invasión indiscriminada de su tierra natal por los occidentales, haciéndonos ver así el juego, que las cosas no son tan simples como usualmente se ha pensado, estando ésto inserto dentro de la más absoluta actualidad. 

Pero por otro lado, el juego es también un comentario acerca del individualismo y la sociedad y es aquí donde cobra fuerza la base de la filosofía asesina: “nada es verdad, todo está permitido”, que más allá de ser un slogan, es un análisis sintético de estos dos conceptos. La historia de Altair no es ni más ni menos que la materialización de esta frase. En un primer momento, Altair desprecia y tergiversa el credo, malinterpretando su significado. Es esto lo que le lleva a la deshonra y la desgracia, debiendo iniciarse otra vez en la Orden. A lo largo del argumento, Altair debe comprender que “nada es verdad” significa que las leyes de la sociedad son débiles, construidos sobre la convención, sin un apoyo natural y absoluto; y que “todo está permitido” supone actuar en consecuencia a la premisa anterior con responsabilidad, sabiéndose arquitecto de su destino (como bien explicará Ezio en Revelations, cuarta entrega de la saga). También supone un comentario acerca de cómo el poder corrompe, pero ese es un tema más manido y no lo tocaré aquí.

"Nada es verdad, todo está permitido, eso es lo que tú me enseñaste"
El videojuego es la adaptación de la novela "Alamut", que cuenta
las peripecias de un joven aprendiz ismaelita de la orden de los
hasshassins (liderados por el Viejo de la Montaña),
 los primeros terroristas de la Historia. 
Sin embargo, el argumento magistral que dirigió en su día Patrice Desilets se ve empañado por lo anodino y repetitivo que se vuelve el juego. Pese a su magnífica ambientación (recordando además que es un juego de 2007) y su potente y magnético argumento, las mecánicas no son del todo satisfactorias (aunque el parkour y los viscerales combates son increíbles). Para ser un juego de “sigilo”, no puedo dejar de pensar que le faltan mecánicas de “sigilo”, no sé, llamadme sibarita si queréis, pero cuando entro en contacto con el Credo de los asesinos y veo que uno de los preceptos principales es “pasa desapercibido y mézclate entre la multitud”, se me queda un poco corto que sólo puedas hacer el paripé de ir rezando entre 4 eruditos, o sentarte en un banco como si contigo no fuera la cosa. Es un sistema de sigilo muy precario, original, sí, pero se queda muy corto cuando me estás contando algo tan épico y cuando el sigilo es precisamente una de las habilidades que todo buen asesino ha de poseer.

Hemos dicho que el juego se vuelve repetitivo y eso es uno de sus peores fallos, las misiones se reducen a tres objetivos: obtén información de tu objetivo, localízalo, asesínalo, vete a tomar un zumito... Aunque en cierto modo entiendo la postura del equipo creativo, ya que quieren ser fieles a lo que están narrando. Pese a todo, las mecánicas de parkour y combate son increíbles. Sin duda alguna este es uno de los puntos fuertes del conjunto, gracias a Allah nuestro señor.

Potencia y violencia en los combates: la kinestética de los combates es increíble, se sienten tan viscerales que te transportan a la brutal época de las Cruzadas, todos los efectos que los envuelven van orientados a mostrarte un grado de violencia desmesurada, algo que no se llega a sentir en las demás entregas de la saga, donde matar se siente mucho menos desagradable, algo que en mi opinión, es un gran fallo.



Aun así, el juego no se libra de sus fallos:

·        El doblaje: el reciclaje de voces en ciertas ocasiones como en los momentos de las conversaciones de espionaje, da lugar a paradójicas situaciones, como que dos personajes charlen entre ellos con el mismo actor doblando a ambos. Injusto por la destrucción de la atmósfera que se produce. Pese a esto, los actores de doblaje principales son competentes.

·         Bugs: es un Assassins Creed, qué esperabas.

·    Una banda sonora que, pese a ser competente y endulzar el conjunto, no llega a los magníficos resultados obtenidos en AC2, ACR y ACIII (compositores: Jesper Kyd y Lorne Balfe).

En definitiva, una obra que supone un verdadero referente en el medio artístico de los videojuegos, fresca, innovadora y sobre todo profunda, que trata temas delicados sin pretensión ni pedantería, únicamente a través de la narración.


Es por ese motivo por el que los verdaderos fans de la saga no deben conformarse con la mierda que Ubisoft les ofrece ahora, no deben conformarse con un producto pretenciosamente “adulto”, que ni de lejos llega a acercarse a la calidad y profundidad de AC1, es por eso, por lo que los fans deberían estar enfadados, porque el credo ha quedado reducido a un slogan publicitario. 

sábado, 26 de marzo de 2016

Reservoir Dogs

Con una conversación acerca de la música de Madonna comienza la ópera prima de Quentin Tarantino. Esto ya anticipa el marcado carácter pop de toda su filmografía, con continuas referencias a elementos de la cultura popular estadounidense. Este primer diálogo, aparentemente intrascendente, nos sirve a modo de introducción, podríamos decir que es el planteamiento de la historia, en el que se establecen las relaciones entre los personajes, y sobre todo, que sirve como contrapunto al esperpéntico final con el que cierra la película. Se  ha insinuado incluso que esta primera escena toma su referencia principal del episodio bíblico de la última cena, por el hecho de que uno de los apóstoles traiciona al mesías, que en este caso está personificado en la figura del capo Joe.


_ ¿Quién no ha puesto?
_ El Señor Rosa.        
_ ¿Y por qué no?        
_ No cree en eso.          
A partir de ese momento, la escena cierra con un barrido en negro y continúa con la emisión de los supersonidos de los 70 de K-Billy, concretamente con la canción Little Green Bag, de George Baker. Inolvidable tema que adquiere una nueva dimensión fusionándose con la escena en la que aparecen todos los miembros de la banda caminando en cámara lenta. Si hay algo que Tarantino sabe hacer bien es que sus películas molen, y en esta lo consigue entre otras cosas gracias a su genial banda sonora.



Con esta película, estrenada en 1991, se introducen nuevas fórmulas narrativas en el Hollywood contemporáneo. Tarantino, en este caso, prescinde de una narración lineal y opta, como será paradigmático en su cine, por el relato fragmentado, el cual debe ser montado por el espectador. Así mismo, introduce por primera vez sus fabulosos diálogos, que sin ser especialmente relevantes para la trama (que en la mayor parte de los casos es muy simple) ayudan al espectador a compenetrarse con los personajes y a entrar en su mundo. Esto es algo que Tarantino también hace muy bien y que tiene su génesis en esta película: crear mundos únicos, que, alejados de la realidad, se rigen por sus propias reglas.

La trama de la película pivota alrededor de la traición y la inseguridad. Al igual que ya comenté de Hatefull Eight, esto es lo que genera incertidumbre ya no sólo entre los personajes, sino también en el espectador, aunque aquí Tarantino mantiene al espectador en menor tensión que en su última película, ya que prefiere "jugar" con sus personajes como un Dios cruel. Sin embargo, el sentimiento de claustrofobia es aquí el mismo en Los Odiosos Ocho (los cacofónicos ocho más bien), pues la acción se desarrolla también en este caso en un ambiente cerrado.

¿Es que soy el único profesional aquí? Joder, os comportáis como negros.
¿Habéis trabajado alguna vez con negros?
Siempre están diciendo que se van
a matar.

-Señor Rosa-
Es paradójico que Tarantino sea ahora mismo uno de los directores más reputados de Hollywood y se haya ganado un puesto en la Historia del cine, ya que al principio de su carrera le costó muchísimo que le concedieran financiación para su película. Participó en la escritura de varios guiones (algo que también es común en su cine, sólo dirige las películas que él mismo escribe, lo que le convierte en un autor total) hasta que presentó a una productora el guión de Reservoir Dogs. La productora aceptó financiar su película, pero sólo si cambiaba algunos elementos del filme. Tarantino, como es habitual en los genios chiflados, no aceptó hacerlo y al final consiguió que actores de la talla de Harvey Kittel (que interpreta al Sr. Blanco en la película) le financiaran. Finalmente con 40.000 $ sacó adelante la película, una miseria para una película hollywoodiense. El éxito de la misma fue increíble tanto para crítica como para público, lo que le granjeó a Tarantino un nombre dentro de la industria.

Ésta es mi película favorita de Tarantino por varias razones:

- El director muestra por primera vez sus fabulosas habilidades como guionista y dialoguista, generando conversaciones únicas.

- Unos personajes únicos y bien construidos que quedan para el recuerdo y unas acojonantes interpretaciones por parte de Tim Roth, Michael Madsen, Steve Buscemi y Harvey Kittel.

- Una memorable banda sonora que se graba a fuego en la memoria colectiva.

- Un empleo esperpéntico de la violencia que se aleja de toda lógica.

- Una trama que introduce flashbacks y capítulos, huyendo de las formas tradicionales de narración.

- Es la primera película de mi director favorito, y por eso, la génesis de una filmografía que me encanta (esto ya es más subjetivo y personal).

En definitiva, una joyita del año 1991, os la recomiendo encarecidamente si no la habéis visto y si la habéis visto, volved a verla... ¡JODER!


Seguramente me deje algunas cosas en el tintero, pero bueno, es que he escrito la reseña rápido jeje.





martes, 15 de marzo de 2016

Il Giorno dell´ira (El día de la Ira)

El spaghetti western, ese subgénero que tanto ha influenciado a Tarantino. Ese subgénero de marca italiana que dio grandes directores como Corbucci (Django, 1966) o Sergio Leone (La Trilogía del Dóllar y Hasta que Llegó su Hora) y que hizo enfurecer a viejos cineastas como John Ford (director paradigma del western clásico).

Este fin de semana me puse el poncho de Clint Eastwood y el sombrero de Lee Van Cleef (metafóricamente) y me sumergí en el fantástico mundo del spaghetti western con la genial cinta Il giorno dell´ira, de Tonino Vallerii, protagonizada por Lee Van Cleef  y Giulano Gemma.


La Trilogía del Dólar de Sergio Leone. Paradigma del
spaghetti western. 
Scott (Gemma) es un joven barrendero que vive estigmatizado en un pequeño pueblo del oeste de Estados Unidos, su condición de bastardo le granjea una posición muy baja dentro de la sociedad del lugar y le coacciona a la hora de ascender. Para todos los habitantes es "el bastardo, el porquero, el basurero, el barrendero", un elemento despreciable situado en el escalafón más bajo. Su condición propicia todo tipo de vejaciones y desprecios. Sin embargo, todo cambia cuando aparece por el pueblo Talby (Van Cleef), el arquetipo de pistolero camorrista. La aparición de Talby insufla confianza al joven Scott, que decide aspirar a algo más que a su miserable vida. Scott seguirá a Talby hasta el final, aprendiendo progresivamente las lecciones que su maestro le enseña y poco a poco, sin darse cuenta, va entrando en una espiral de violencia en la que pronto se ve atrapado y de la que no puede salir por dos motivos:

- Talby le mataría si lo hiciese.
- Es la única forma que conoce de hacerse respetar.

Finalmente Scott se ve en la disyuntiva de matar a Talby tras una traición del mismo que le hace abrir los ojos definitivamente. Es en ese momento cuando se ve que Talby fue un buen maestro.

La película tiene grandes similitudes argumentales y narrativas, al menos a mi parecer, con películas de la filmografía de Scorsese, como Goodfellas (Uno de los Nuestros) y El Lobo de Wall Street, en el sentido de que narra la historia de unos personajes que se integran dentro de un ambiente hostil en el que deben embrutecerse para sobrevivir. En este caso, Scott podría recordarnos al personaje interpretado por Ray Liotta en Uno de los Nuestros o el que DiCaprio interpreta en El Lobo de Wall Street.

Cartel de El Día de la Ira
Es una historia de violencia tratada, como es de esperar en un western, desde un punto de vista un tanto ambiguo, ya que pese a que esa espiral de violencia finalmente corrompe a Scott (tal y como dice Talby: "una vez has matado a un hombre no puedes parar de hacerlo") y el filme lo sabe mostrar bien, el tratamiento de esa violencia llega a ser heroico en algunos momentos (lo vuelvo a repetir, estamos en un western), con lo cual, al final es posible captar un mensaje sesgado de lo que en mi opinión se trata de contar: que la violencia solo engendra más violencia y que ésta no puede ser utilizada con fines utilitaristas.

Pero en definitiva, la película nos deja varias cosas:

- Un personaje memorable como es el de Talby: frío, calculador y carismático.
- Una gran historia.
- Un duelo a caballo memorable.
- Una excelente banda sonora de la mano de Riz Ortolani, cuyo tema principal fue usado por Tarantino en Django Unchained. https://www.youtube.com/watch?v=U3eCQQvg10k

Y para concluir... Aquí dejo las principales piezas de Ennio Morricone:
https://www.youtube.com/playlist?list=PL2EchC8usvuAUds0NLHiXD-OXuS7A2kB6

jueves, 18 de febrero de 2016

Preocupaciones del tiempo presente e Historia en el género "Peplum"

El género péplum nace a finales del siglo XIX y principios del XX con cintas como Cupido y Psyche de Edison o La Sybille de Cumes de Méliès. El género practicamente caerá en el olvido despues de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), pues a partir de este acontecimiento comienzan a interesar otro tipo de temáticas. tendremos que esperar hasta mediados de siglo para asistir al renacer de este género: Quo Vadis? (1951) de Le Roy, seguida por cintas como Ben-Hur (1959), Cleopatra (1963), Spartacus (1960) y la célebre La Caída del Imperio Romano (1964) de A. Mann. Estas eran superproducciones hollywoodienses de altísimo presupuesto que mostraban las preocupaciones de una sociedad y un mundo bipolarizado, el mundo de la Guerra Fría. En ellas se plasmaban dos maneras de ver el mundo totalmente antagónicas. Estas cintas nos muestran el mundo antiguo desde una visión contemporánea, con los maniqueísmos propios de las películas de la época (principalmente los westerns) y con un claro menosprecio del papel de la mujer, encasillada en roles secundarios que se prestan (por lo general) a ser simplemente el interés romántico del protagonista, sin matices ni claroscuros, quedando constreñidas en un encorsetado papel que se repetirá seculi per seculi (hay veces que soy un tanto pedante).



La Caída del Imperio Romano es la última producción de grandes dimensiones que se realiza de esta temática hasta el año 2000. Posteriormente habrá algunas producciones, como La Vida de Brian (1980), pero serán puntuales. 

En el año 2000 Ridley Scott resucita al género con la grandiosa Gladiator, que emula la épica de las películas de los 50 pero con nuevos tintes contemporáneos. Fue una película aclamada tanto por crítica como por público, y no es para menos, porque es entretenimiento de las más alta calidad. 


El estreno de Gladiator hará que renazca el género con gran potencia. Sin embargo, hay que mencionar un factor externo que hará resurgir al género y que nada tiene que ver con el cine: los atentados del 11 de septiembre de 2001. La masacre que tuvo lugar en el Wall Trade Center ese fatídico día marcaría el desarrollo de un nuevo orden internacional, caracterizado por la extrema vigilancia, la seguridad internacional a cualquier precio y la lucha contra el terrorismo. Fue un evento que conmocionó a occidente y que ha cambiado nuestra forma de ver el mundo desde la caída de la URSS. El cine, como manifestación cultural, tendió a retratar los miedos e inquietudes de una civilización, la occidental, que se veía amenazada ante un nuevo y peligrosísimo enemigo, el fundamentalismo islámico, encarnado en la organización terrorista Al-Qaeda. Este hecho constituye un choque entre civilizaciones podría decirse, y el cine encontró el más claro precedente histórico en la continua lucha que se dio entre Oriente y Occidente durante la Antigüedad Clásica.



Películas como Alejandro Magno (2004), Troya (2004) y 300 (2006) son manifestaciones claras de una mentalidad colectiva en plena ebullición, que ha hecho despertar la islamofobia y el antagonismo entre el mundo oriental y el occidental. No es ninguna casualidad que este tipo de películas surjan justo después de los atentados del 11-S. 

Por tanto, tenemos siempre que recordar que el cine es un medio expresivo, un arte, y también es un producto social, que es reflejo claro de la sociedad que lo ha concebido. El cine muestra las preocupaciones e inquietudes de la sociedad de su tiempo, y es por ello que debemos siempre mirarlo desde un punto de vista crítico. Un ejemplo de esta nueva dinámica internacional es 300:

300 es simple y llanamente la traslación del militarismo norteamericano latente desde 2001 a un modelo histórico, la sociedad espartana del 480 a.C. El sacrificio de Leónidas en las Termópilas siempre ha sido un argumento recurrente en el arte, pero aquí cobra una nueva dimension, la propagandística. Es por eso que debemos tratar el análisis de una película desde el prisma del momento en el que se desarrolla, teniendolo siempre claro, porque sino queda descontextualizado y pierde una dimensión que nos permite saber mucho más de la misma. 300 no se puede entender sin el 11 de septiembre, ya que la película arenga a la lucha contra Oriente. El pobre Zack Snyder (un director que no sabe que una adaptación cinematográfica no es un calco) puede que no supiera las críticas que iba a levantar con esta película desde distintos sectores, o que simplemente pensara en la pasta gansa que se iba a embolsar, pero lo que está claro es que ejecutó un filme ciertamente militarista y xenófobo. 

* A ver, no os engañeis, no quiero crucificar a 300, pero es un ejemplo claro para mostrar de lo que estoy hablando. Si el comentario de la película parece hiperbólicamente negativo es porque quiero remarcar lo que representa dentro de su propio tiempo.  

En definitiva, no os dejeis engañar, una película ambientada en cualquier época histórica habla más de las preocupaciones de su propio tiempo que de la realidad histórica que pretende presentarnos.

*Que conste en acta que no he visto todas las películas de las que he hablado y no tengo mucha prisa por hacerlo jeje

domingo, 7 de febrero de 2016

Sin Novedad en el Frente (1930) "La guerre est une grande maladie"

"Este relato no es una confesión, ni tampoco una acusación, y mucho menos una aventura, ya que la muerte no es ninguna aventura para aquellos que se enfrentaron cara a cara a ella. Simplemente trata de mostrar a una generación de hombres que pese a haber escapado de las bombas, la guerra destruyó."

Así da comienzo "Sin Novedad en el Frente", adaptación de la atemporal obra antibelicista de Erich María Remarque. Esta película marca todo un hito en el cine bélico, constituyéndose como una de las grandes obras de culto del género. Dirigida por Lewis Mileston, esta producción estadounidense muestra la bajada a los infiernos de unos muchachos alemanes, que descubren que la Guerra no tiene el sentido romántico y heroico que habían imaginado. Es un relato universal que no entiende de nacionalidades, culturas, ni edades y del que se puede extraer un mensaje claro: "la guerra es un infierno y no tiene justificación alguna". El sentido antibelicista del filme es tan fuerte que en algunos países como Alemania su proyección estuvo prohibida durante mucho tiempo. 

Más allá de su mensaje, la cinta es una maravilla técnica, muy adelantada a su tiempo. Los trávelins de los soldados corriendo contra las líneas enemigas son tan realistas que se han utilizado incluso en documentales sobre la Gran Guerra. Además, se usan con gran maestría los anticuados sistemas de sonido, las grúas y la fotografía. 

Carga alemana contra la trinchera francesa

La historia comienza en una escuela alemana, donde el profesor Kantoreck arenga a sus jóvenes alumnos para ir a la guerra contra los franceses y los ingleses. Habla del deber nacional, del honor, de la llamada de la patria y de lo glorioso que es morir por ella. Inculca en sus alumnos un espíritu combativo y feroz que les hace alistarse en el ejército inmediatamente. Sin embargo, pronto Paul Baumer (el protagonista) y sus compañeros, descubrirán que la guerra no es como les habían dicho. 

Baumer, Kemerich y Müller tratan de convencer
a uno de sus compañeros para alistarse

Desde su llegada al frente, poco a poco podemos observar la evolución de estos muchachos, que engañados, van a morir tanto física como psicologicamente. La agonía de vivir en el frente les hace convertirse en bestias asesinas en el campo de batalla, y en embrutecidos soldados cuando están en retaguardia. "Es un cadáver, ya no es nadie" dice Stanislao Katzinsky con la mayor normalidad del mudno. "Franz, ¿Me das tus botas? Tu ya no vas a necesitarlas" le dice Müller a Franz Kemerich, al que acaban de amputarle una pierna. La guerra les sume en la más profunda superficialidad y pragmatismo, la utilidad es la máxima del soldado. "En el frente sabemos que estamos acabados, no se puede vivir así sin estar vacío" acaba afirmando el propio Paul Baumer ante una nueva clase de alumnos deseosos de alistarse. La guerra arruina el espíritu de estos jóvenes, se lo mina hasta reducirlo a un instinto básico que consiste en matar y sobrevivir: agacharse cuando una granada pasa silvando, correr en zig zag contra la trinchera enemiga, clavar la bayoneta en el vientre del enemigo para que no se atasque... 

"Soy joven, tengo 20 años, pero no conozco de la vida más que la desesperación, el miedo la muerte y el tránsito
de una existencia llena de la más absurda superficialidad a un abismo de dolor. "

La película, al igual que el libro, habla de una generación perdida, surgida de la sangre y la violencia, del fratricidio colectivo, de la superficialidad y el embrutecimiento. La película habla tambien del concepto de "alteridad", es decir, el reconocimiento de la propia identidad como antagónica a la de otro grupo. Deshumanizar al enemigo es la herramienta ideológica básica para justificar la lucha contra él, como decía Carl Schmitt. Pero la demonización del enemigo queda totalmente barrida con el episodio del agujero de obús, en el que Paul mata a un francés con el que tiene que convivir unos días y se percata, de que pese a ser el enemigo, es tambien un ser humano como él. 

Pero el tramo de la película más demoledor de todos es el momento en el que Baumer regresa a su hogar, porque se vislumbra claramente lo que la guerra le ha hecho. ¿Cómo es posible que después de estar en el frente tanto tiempo, conviviendo día a día con la muerte, una persona pueda volver a la normalidad? No es posible, sólo en el frente Paul se siente cómodo, porque nada parece importante después de haber vivido en el infierno, todo es banal e innecesario. 

"Cayó en octubre de 1918, un día tan tranquilo, tan inactivo en el frente, que el comunicado
oficial se limitó a decir que no había novedades en el frente. Su rostro guardaba una
expresión tan serena que parecía estar satisfecho de que todo hubiera acabado"

En definitiva, un relato antibelicista universal, que nos presenta la guerra tal y como lo que es: una lucha fratricida y encarnizada, producto la intolerancia, la ignorancia y la sinrazón. Una historia indispensable que constituye una gran barrera a superar, la de nuestra ignorancia con respecto a lo que verdaderamente supone la guerra. 

Referencias: 
- "Sin Novedad en el Frente" de Erich María Remarque. 
- "501 películas que no puedes dejar de ver" Ed. Libros Cúpula. 
- "100 grandes películas de siempre" Ed. Edimat. 

jueves, 4 de febrero de 2016

Ética y Estética en el Cine de Tarantino

Platón decía que la estética, la belleza, estaba irremediablemente vinculada a la ética, el ejercicio de la moral. Por ese motivo, era tan importante el ejercicio físico del cuerpo, como el ejercicio moral del alma. Ética y estética no son elementos que naturalmente debieran estar separados, ya que para que algo sea estético, debe ser antes ético. Si la ética estuviera separada de la estética entonces no hablaríamos de arte "per se", sino de técnica. Bien podríamos decir, por ejemplo, que técnicamente películas de propaganda nazi tienen un acabado impecable y que son obras notables, pero no diríamos que tienen un sentido ético, porque albergan toda una ideología que enaltece la xenofobia, el odio a ciertas minorías, la intolerancia, el militarismo, etc.




Ahora bien, la pregunta que nos cabe plantearnos con respecto al tema que se va a tratar es la siguiente: ¿Es el cine de Tarantino un cine ético y estético?

La violencia es un tema moral y banalizarla a niveles estéticos puede demostrar cierta irresponsabilidad. Ahora bien, hacer de la violencia algo esperpéntico y ficticio, ¿Podría ser considerado como una irresponsabilidad, o más bien como un recurso estético? La influencia que el cine tiene sobre la conciencia colectiva es brutal, pudiendo llegar a dictar en muchos casos nuestra conducta y la manera que tenemos de entender las relaciones, el trabajo, la familia, etc. La manera en la que la violencia se nos presenta en la pantalla también puede marcar la forma en la que la percibimos. Evidentemente la violencia tiene una importante dimensión moral, pero también una dimensión estética. Esto no conlleva una contradicción, al fin y al cabo, con lo dicho al principio, ya que la violencia empleada de este modo dista de presentársenos en situaciones reales, alejando al espectador a una realidad muy distante de la nuestra. Es evidente que cuando vemos Pulp Fiction, Malditos Bastardos o Kill Bill nos encontramos ante una ficción, que de ninguna manera podría ocurrir en la vida real. Este alejamiento de la realidad cotidiana es lo que hace que la violencia pueda estar justificada desde un punto de vista estético, ya que sabemos que no es una violencia real.

El duelo entre Beatrix Kiddo y The Crazy 88´s es un ejemplo de
violencia y esperpento

Pese a todo, Tarantino no deja de jugar con fuego en este sentido, y hay que ser crítico en este aspecto con su cine. Todo autor tiene una responsabilidad moral,y especialmente aquellos que llegan a un gran público, y parece que Tarantino es consciente de ello. Si nos fijamos bien, pese a que observe la violencia desde un punto de vista estético, hay otros elementos que le posicionan también en un plano moral. El ejemplo más claro es vislumbrado en Malditos Bastardos, película en la que todos los personajes que esgrimen la violencia son verdaderos sádicos y psicópatas:

- Aldo Raine disfruta matando, mutilando y desfigurando a nazis, que pese a todo, no dejan de ser seres humanos.

- Hans Lambda es un hedonista de la violencia y el disfrute que tiene de su trabajo es prueba de ello.

- Todos los bastardos son unos psicópatas.




La asociación de la violencia a personajes que en una sociedad cívica estarían marginados y no serían aceptados es una verdadera declaración de intenciones.

PERO ANTE TODO, EL CINE DE TARANTINO MOLA UN QUINTO.

Referencias:
- http://revistasenlinea.saber.ucab.edu.ve/temas/index.php/temas/article/view/238/245
- https://www.youtube.com/watch?v=Okhv4g0KlHY
- https://www.youtube.com/watch?v=D9EjhEVebC8


miércoles, 3 de febrero de 2016

El Argumento en el Cine

La cultura y el arte son manifestaciones de pensamientos y experiencias humanas, y estas se manifiestan o materializan en el tema de las obras, lo que podríamos llamar "argumento". El amor, la violencia, el dolor, la soledad, la belleza... son temas que pueden ser tratados en muy distintos ámbitos artísticos: la música, la escultura, la pintura, el cine, el teatro, la literatura, etc. En definitiva, lo único que diferencia a las artes entre ellas es la forma en la que se representa el tema, adquiriendo un lenguaje y unos códigos propios o inmanentes a cada disciplina.

En el caso del cine, esto se manifiesta a través de las imágenes (cinematógrafo es una palabra compuesta proveniente del griego y que significa "imágenes en movimiento"). Los temas que aborda el cine pueden ser muy variados y obtener distintos tratamientos. Lo especial que tiene el cine, es que el autor (director) no comunica su mensaje al espectador únicamente a través de los diálogos, sino también a través de las imágenes (planos, encuadres, saturación, fotografía...) queriendo decirnos algo en cada momento, nada en arbitrario ni gratuito en el cine (por lo general al menos). Un ejemplo muy simple y muy actual: en Star Wars VII: El Despertar de la Fuerza, en la escena en la que Kylo Ren habla con Han Solo, cuando Ren ha tomado una decisión con respecto a que senda desea seguir (la del mal), el Sol se apaga, aludiendo alegoricamente a la extinción del Bien que este personaje pudiera albergar en su interior. 

Fotograma de Star Wars VII. La duda interna de Kylo Ren le corrompe
y le hace un personaje con volumen

Para disfrutar plenamente del cine hay que conocer su lenguaje y saber interpretarlo. Siendo el cine un arte, siempre queda un gran espacio para la divagación y la interpretación y puede que lo que nos haya intentado transmitir un autor sea otra cosa de la que nosotros hemos captado, pero esto no es malo, y hace que el cine sea un arte dinámico y plural, que no se anquilosa en una sola interpretación. 

Lo importante, ante todo no es sólo el tema del filme, sino el tratamiento y la forma, esto es lo que distingue a una buena película de una mala. Hay películas que plantean argumentos realmente potentes e interesantes, pero que luego no logran sacarle todo su potencial, ya que su puesta en escena es frágil y la fórmula no acaba de estar pulida (aquí entran en juego distintos apartados: guión, apartado técnico, dirección de actores, etc.), y por el contrario, hay películas que tratan temas banales, pero que consiguen funcionar por su excelente dirección, fotografía, decorados, etc. En definitiva, una película es un producto cultural orgánico, y dentro de la misma tienen que funcionar de manera mecánica todos sus elementos. 


Las películas de Christopher Nolan son un ejemplo claro de pedantería cinematográfica, que presuntuosamente nos presentan historias falsamente complejas de las que apenas se puede sacar una reflexión propia. Pese a todo, personalmente me gustan sus películas.

Pongamos en este caso, un ejemplo relacionado con los videojuegos (un arte que bebe de la influencia del cine). En Assassin´s Creed Unity uno de los temas principales que se aborda es el de la degeneración de los ideales en fanatismo. Esto se muestra a través de eventos aleatorios que se generan en el mapa y pequeños scripts que se pueden encontrar por las sangrientas calles de la París de la Revolución Francesa en la etapa del Terror (1793-1794). Es una idea ingeniosa, y desde luego un enfoque valiente, pero, atendiendo más a fines comerciales que artísticos, el videojuego acaba prestando más atención al desarrollo de una historia que es endeble, con evidentes fallos de guión y una subtrama romántica edulcorada e innecesaria, así como la puesta en escena de una ingente cantidad de personajes históricos que ni pinchan ni cortan, pero a los que se mete a presión para hacer bulto y generar expectativas.

La Libertad Guiando al Pueblo (1830) Eugéne Delacroix.
Que grande podría haber sido AC: Unity

En resumen, el cine alberga más que un simple entretenimiento y un ejercicio de sublimación, es toda una manifestación artística, con sus propios códigos y lenguaje, que requiere de nuestra atención y ejercicio activo del visionado. 

domingo, 24 de enero de 2016

"Locke" y el sentido del deber

Ayer, después de mucho tiempo pensando en visionar esta película, vi Locke, dirigida por Steven Knight y protagonizada por Tom Hardy. La verdad es que el concepto me llamaba mucho la atención: un único personaje y la premisa de que la película solo tratara de el comunicándose con varios personajes mientras viaja en su coche.

Esta premisa ya nos anticipa un ritmo narrativo muy pausado, sin efectismos ni giros argumentales bruscos, única y simplemente el desarrollo lineal de su argumento y sus personajes. Todo se presta al objetivo del director en esta obra minimalista: una actuación contenida de Tom Hardy (exigencia del guión, pues Ivan Locke es una persona que intenta mantenerlo todo bajo control) pero brillante, pues sin llegar a ser una actuación antológica, mantiene el peso dramático de toda la película durante sus 90 minutos de metraje. El hecho de que la cinta se desarrolle en el interior de un coche aumenta la angustia y la presión dramática.


Pero Locke es ante todo un drama humano, que nos habla sobre las elecciones y las consecuencias de las mismas, del sentido del deber y de las obligaciones. Ivan Locke es una persona impecable, buen padre, buen marido y buen profesional, pero por un desliz casual con otra mujer se ve ante la tesitura de tener un hijo fuera del matrimonio. El sentido moral de la película es evidente: ¿Hacer lo correcto
y que toda tu vida se desmorone o hacer lo incorrecto y continuar?

Toda la película es un gran diálogo interno y externo. Podríamos decir que Locke se tiene que enfrentar en 4 frentes de batalla:

- El trabajo: Locke es capataz de obra, lo que no es arbitrario ni gratuito, sino una alegoría de su propia situación. Por muy sólidos que sean los cimientos de su familia, su hogar, su vida y su propia identidad, la más ligera grieta, el más ligero error, una decisión desafortunada, puede provocar el derrumbe de toda la estructura.

- Su mujer y sus hijos: representan lo que Locke quiere, lo que desea, lo que ha construido... Pero a lo que se ve obligado a renunciar en boga de una obligación auto-impuesta por su sentido ético.

- La madre de su hijo ilegitimo: "Y aquí estoy yo, yendo al peor sitio del mundo para mí, pero cumpliendo con mi obligación", esta frase resumen lo que para Locke significa esta situación.

- Su propio yo: nuestros peores enemigos somos nosotros mismos, y por ende, el monólogo interno que mantenemos es una continua lucha de pugilismo intrínseco. Locke personifica a su propio "ego" en la figura de su difunto padre, que representa todo aquello que el no quiere ser, es la continua lucha interna entre el Bien y el Mal, presentada filmicamente de una manera a mi parecer brillante.


El sentido final que podemos sacarle a la película es el siguiente:

La vida es una carretera, un viaje en el que podemos elegir diferentes sentidos, a veces estos nos llevaran a donde queremos ir y otras veces no, pero sea como sea, tenemos que convivir con nuestras elecciones con entereza y honor, anteponiendo nuestras convicciones morales y éticas a nuestros propios deseos personales. Sobre esto trata la película, y manda un mensaje muy potente en un formato muy especial.

En definitiva, la recomiendo, pues es verdadero arte, que habla de temas humanos bastante incómodos y nos invita a la reflexión.

Por cierto, dos curiosidades:
- Iván Muelas (el puto IVAN MUELAS) dobla a Locke.
- Steven Knight fue unos de los creadores del programa televisivo "¿Quién quiere ser millonario?"

viernes, 22 de enero de 2016

"Hijos de los Hombres" Un golpe de efecto de Alfonso Cuaron

Hace unos 3 años que vi por primera vez "Hijos de los Hombres" y la verdad es que en su primer visionado, me dejó estupefacto, con una sensación agria en el cuerpo, había disfrutado de una película intensa y profunda y tenía que asimilar todo lo que acababa de presenciar.

El argumento es el siguiente: año dos mil no se cuantos, el mundo esta al borde del colapso debido a una extraña enfermedad que vuelve a las mujeres infértiles, esto provoca que todo se vaya al traste y el unico pais sobre la faz de la Tierra que es capaz de mantener el orden bajo un régimen orwelliano es Reino Unido. Bien, el protagonista es un currito de a pie que un buen día se ve de improviso en la tesitura de llevar a una chica embarazada (SORPRESA) a una especie de ONU llamada El Proyecto Humano. 

Bien, el argumento está bien, tiene una premisa interesante, pero lo importante es el desarrollo del guión. Los personajes estan bien construidos, la relacion entre ellos bien delimitada y su evolucion progresiva y normal. Dentro de estos parametros la pelicula cumple, pero a la hora de narrar visualmente es cuando se vuelve todavía más interesante. 

Las imágenes que pasan ante nuestros ojos sin aparente importancia nos estan aportando una valiosisima informacion acerca del mundo donde se desarrolla la acción. Simplemente los primeros 5 minutos de la película son una mina: 

- Es una sociedad decadente, lastrada por el conocimiento de su autoextincion. 
- Los atentados parecen ser sistematicos. 
- Es una sociedad mediatizada y bajo una continua vigilancia. 


Toda la primera escena es además grabada mediante un plano secuencia, es decir, la accion es continua, no se detiene, lo que le confiere al conjunto gran fluidez y realismo, esto es un elemento expresivo más, pues trata de acercarnos al momento, a la continuidad de los acontecimientos, a un mundo sucio y decadente que no se para y que camina sin detenimiento a su fin. Esta misma formula se emplea de manera continuada a lo largo de la película, creando escenas verdaderamente angustiosas porque las estamos viviendo, por ejemplo, en la escena en la que el personaje de Julianne Moore es asesinado en una carretera secundaria, la direccion no utiliza cambios de plano, sino que para conferirle mayor crudeza a lo que estamos viendo emplea este plano secuencia para crearnos la tension del momento, digamos que es como si lo estuvieramos viviendo en primera persona, la camara es un personaje mas y en sus movimientos bruscos y oscilantes podemos observar la angustia del momento. 

Los guiños culturales juegan un papel importante al tiempo que alegórico en la película, tienen una funcion expresiva, por ejemplo, que aparezca el David de Miguel Angel con una pierna rota puede representar la decadencia del género humano, que ha pasado de ser un ente todopoderoso, creador de un mundo antropocentrico a hallarse en su momento de máxima decadencia. Tampoco es gratuita la aparicion de El Guernica de Picasso, que nos muestra lo irracional de la guerra y el conflicto humano, algo que esta vigente en esos momentos. El Guernica tiene conexion posiblemente con lo que sucede durante la recta final de la película en el guetto de las afuera de Londres. Aqui nos encontramos posiblemente con uno de los planos secuencia de accion más bien dirigidos de la Historia, siempre que lo veo me quedo con el culo torcido de manera inevitable. La conexion a la que me refiero es de caracter trascendental: da lo mismo que pasen miles de años, el ser humano es por naturaleza violento y eso hará que los conflictos perduren por los siglos de los siglos. 

El David, pese a seguir en pie, ha sufrido un varapalo del que
posiblemente jamás se recupere

Y hasta aquí este comentario acerca de "Hijos de los Hombres", se que me dejo muchas cosas en el tintero y que no he hablado apenas del personaje de Teo (Clive Owen), el protagonista, ni de otros aspectos del filme como la fotografia con esos tonos oscuros y marrones que muestran la decadencia y la suciedad, pero creo que con esto habre hecho que os entre el gusanillo de ver esta gran pelicula apocalíptica. 

jueves, 21 de enero de 2016

THE HATEFULL EIGHT (Los Marchosos Ocho)

Hoy he ido a ver, si al fin, The Hatefull Eight, la publicitada como "octava película de Tarantino", ¿Puede que por eso fueran 8 personajes en vez de 7? A quien le importa, Tarantino ha vuelto y en su máximo esplendor.

La premisa es más que jugosa: 8 personas que tienen que convivir en una casa durante una tormenta de hielo y todos tienen motivos para matarse entre ellos.

La primera impresion que me lleve de la película fue la siguiente: "Mmm un primer plano de un Jesucristo tallado en madera (tranquilos, no os comais la cabeza porque no tiene un sentido oculto ni nada de eso, es una imagen muy gratuita, pero queda cojonudamente), suena de fondo la música de Ennio Morricone, se nos presenta un paraje casi ártico y aparecen unos títulos de crédito iniciales larguísimos como en los westerns clásicos... GENIAL"

La verdad es que Django Unchained, pese a gustarme, no me causó la misma sensacion que las demás pelis del director, quiero decir, le faltaba algo y no creo que fuera porque no siguiera la estructura por capítulos de las demás pelis tarantinianas o porque Jamie Fox no aportara demasiado como actor protagonista del filme, le faltaba algo, que por desgracia, hizo que para mi, el conjunto no fuera lo redondo que podria haber sido. Pero con Hatefull Eight esto cambia.

Vuelven los diálogos aparentemente intrascendentes y que constituyen el motor narrativo, la tension psicológica que genera la interaccion entre los personajes que se ven sometidos a "convivir" tres dias en un espacio reducido, la violencia y el fetiche gore, LA PUTA SANGRE y por supuesto... Y no menos importante que lo anterior... SAMUEL L. JACKSON, MICHAEL MADSEN Y TIM ROTH. Un elenco como este no puede ni mucho menos pasar por alto, exudan carisma y calidad interpretativa por todos sus poros, cada vez que Samuel L. Jackson aparece en pantalla se la come.

Se ha comentado que la película es como Reservoir Dogs pero en el Oeste y que sigue la misma fórmula que el Cluedo, y es totalmente así. La similitud con RD es patente, pero yo diria que el eje en torno al que gira TH8 es más bien la tensión que se genera por la convivencia de estos asesinos latentes, es decir, en mi opinion, la película constituye el desarrollo completo de la idea del sótano de Malditos Bastardos, personas constreñidas en un espacio angustioso en el que el juego de apariencias y la mímesis es el leit motiv del momento y que un paso en falso de uno de los personajes puede causar que todo vuele por los aires. Los personajes son perfectos para crear situaciones como esta:

- Un general confederado.
- Un oficial negro norteño.
- Un mexicano.
- Los integrantes de una banda de forajidos.
- Una psicópata.

Los Marchosos Ocho

Todos se ven forzados a guardar las apariencias y nos mostrar sus verdaderos rostros y esto te hace desconfiar de todos y cada uno de ellos, quiero decir, te metes en el mismo juego al que estan jugando ellos. Con esto trabaja Tarantino, tanto con las elucubraciones de los personajes y con la psicosis que genera esta situacion, así como con la mente del espectador, que comienza a hacer sus conjeturas sobre este cluedo macabro.

Vuelve tambien el sadismo sexual (como en Pulp Fiction) que hace que te sientas muy incomodo, la violencia y la sangre sin desenfreno (esta vez un tanto menos hiperbolica que en Django, pero con un toque más visceral) y el lenguaje soez. Y es que Tarantino ya nos ha malacostumbrado y no tiene intencion de cambiarlo. Habrá quien todavía critique este aspecto de su trabajo como director, pero son elementos intrinsecos de su obra, si no estuvieran en esta pelicula, su autoria podria ser puesta en duda.

Otro aspecto notable de la pelicula es el hecho de que mezcla generos y estilos diferentes. Malditos Bastardos a nivel estilistico era un western en toda regla (el uso de los primeros planos y los planos americanos, por ejemplo, denotaba esto) y éste nuevo filme, pese a que tambien es un western, adopta estilos variados.

Me gustaria comentar tambien acerca de las criticas que se han levantado con respecto a lo "autocomplaciente" que es la pelicula con respecto a otras direcciones de Quentin. Se ha aludido a esto en cuanto a que hace una serie de guiños y recicla una serie de modelos y fórmulas ya empleadas con anterioridad, bien, Tarantino es un autor y como autor perfecciona su estilo y su técnica, no la cambia radicalmente, tal vez esto resulta mucho más notorio en tanto que las caracteristicas del cine tarantiniano son más epidermicas  (se ven a flor de piel) que las de otros directores. Es posible que algun dia Tarantino cambie radicalmente su estilo y cree otro propio, pero a dia de hoy esto es lo que hay y con esto es con lo que ha hecho su contribucion al septimo arte. Pese a todo, ya demostró que puede dominar otros estilos, como en Jackie Brown.

Para concluir quisiera decir algo de SAMUEL L. JACKSON... Parecia que no podía molar más ni ser mejor actor, pero en este caso, se ha superado a si mismo, interpretando el que es, en mi opinion, unos de sus mejores papeles en los ultimos años. ACOJONANTE, y acojonante es tambien el hecho de que no este nominado al Oscar.

Sólo hay que ahorcar a los cabrones infames, pero a los cabrones infames hay que ahorcarlos
Muy recomendable para todo el que sea fan de Tarantino, para quien no lo sea tambien. Y si eres de esos que critican a Tarantino por el exceso de sangre y violencia, el ritmo lento o el exceso de diálogos, amigo, más vale que hayas ido al cine por una buena razón, porque si no hare que te tragues mil kilos de sal y me veas beberme una botella de agua fresquita.