Esta premisa ya nos anticipa un ritmo narrativo muy pausado, sin efectismos ni giros argumentales bruscos, única y simplemente el desarrollo lineal de su argumento y sus personajes. Todo se presta al objetivo del director en esta obra minimalista: una actuación contenida de Tom Hardy (exigencia del guión, pues Ivan Locke es una persona que intenta mantenerlo todo bajo control) pero brillante, pues sin llegar a ser una actuación antológica, mantiene el peso dramático de toda la película durante sus 90 minutos de metraje. El hecho de que la cinta se desarrolle en el interior de un coche aumenta la angustia y la presión dramática.
Pero Locke es ante todo un drama humano, que nos habla sobre las elecciones y las consecuencias de las mismas, del sentido del deber y de las obligaciones. Ivan Locke es una persona impecable, buen padre, buen marido y buen profesional, pero por un desliz casual con otra mujer se ve ante la tesitura de tener un hijo fuera del matrimonio. El sentido moral de la película es evidente: ¿Hacer lo correcto
y que toda tu vida se desmorone o hacer lo incorrecto y continuar?
Toda la película es un gran diálogo interno y externo. Podríamos decir que Locke se tiene que enfrentar en 4 frentes de batalla:
- El trabajo: Locke es capataz de obra, lo que no es arbitrario ni gratuito, sino una alegoría de su propia situación. Por muy sólidos que sean los cimientos de su familia, su hogar, su vida y su propia identidad, la más ligera grieta, el más ligero error, una decisión desafortunada, puede provocar el derrumbe de toda la estructura.
- Su mujer y sus hijos: representan lo que Locke quiere, lo que desea, lo que ha construido... Pero a lo que se ve obligado a renunciar en boga de una obligación auto-impuesta por su sentido ético.
- La madre de su hijo ilegitimo: "Y aquí estoy yo, yendo al peor sitio del mundo para mí, pero cumpliendo con mi obligación", esta frase resumen lo que para Locke significa esta situación.
- Su propio yo: nuestros peores enemigos somos nosotros mismos, y por ende, el monólogo interno que mantenemos es una continua lucha de pugilismo intrínseco. Locke personifica a su propio "ego" en la figura de su difunto padre, que representa todo aquello que el no quiere ser, es la continua lucha interna entre el Bien y el Mal, presentada filmicamente de una manera a mi parecer brillante.
El sentido final que podemos sacarle a la película es el siguiente:
La vida es una carretera, un viaje en el que podemos elegir diferentes sentidos, a veces estos nos llevaran a donde queremos ir y otras veces no, pero sea como sea, tenemos que convivir con nuestras elecciones con entereza y honor, anteponiendo nuestras convicciones morales y éticas a nuestros propios deseos personales. Sobre esto trata la película, y manda un mensaje muy potente en un formato muy especial.
En definitiva, la recomiendo, pues es verdadero arte, que habla de temas humanos bastante incómodos y nos invita a la reflexión.
Por cierto, dos curiosidades:
- Iván Muelas (el puto IVAN MUELAS) dobla a Locke.
- Steven Knight fue unos de los creadores del programa televisivo "¿Quién quiere ser millonario?"

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